Pulsa

y enciende tu vida sexual
Curiosidad del día:
Otro fóbico al agua
Napoleón era de los que creían que el agua es para las ranas. Aparte de su empeño en patear los caniches de su esposa Josefina, le mandaba cartas subidas de tono pidiéndole que no se bañara, para así poder gozarla "conservada en su jugo". Su fobia al baño la inculcó incluso a los soldados de su ejército, cuyo hedor podía detectarse a mil leguas, según cuentan.