Pulsa

y enciende tu vida sexual
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Cualquier miembro de la pareja podía solicitar la separación en función de unos argumentos, como el adulterio, la esterilidad e incluso la incompatibilidad de caracteres. Un documento hallado en el poblado artesano de Deir el-Medina narra la historia de un esposo que, enamorado de una joven, quiso divorciarse de su mujer argumentando que ésta era tuerta, defecto que, al parecer, ya presentaba cuando se casaron. La penosa excusa sólo sirvió para que su mujer se mofara y se vengara dejándolo en la ruina.